Lo primero reconocer que yo no soy fan 100% de las verduras y frutas, pues aunque los perros son carnívoros oportunistas y pueden obtener beneficios de éstas, no sabemos ni en qué cantidad llegan a ser digeribles ni qué beneficios llegan a aportar, aunque conozcamos sus propiedades. Por lo que, no hay que exceder del 10% de la ración diaria en un animal sano y se tienen que dar siempre cocinadas al vapor (la fruta cruda, pelada y sin hueso).

 

Lo más interesante es el aporte de fibra, algo que en una alimentación basada en el modo presa se queda bastante insignificante.

También tienen vitaminas y minerales con potentes propiedades antioxidantes (entre otras).

 
 

Hay nutriólogos que defienden que los lobos tienden a consumir el contenido vegetal de sus presas y que con esto se puede simular. ERROR.

En el estómago de una presa lo más importante son LAS ENCIMAS. De ahí que muchos perros necesiten suplementar su alimentación con encimas digestivas.

 
 
 

Los gatos y hurones son carnívoros estrictos, con lo cual, NO DEBEN consumir carbohidratos de ningún tipo.

Por otro lado, si a mi perro no le gustan, ¿me peleo o lo dejo sin ración de verduras?

 

Yo creo firmemente que la comida se debe disfrutar. Hay algunos truquitos para añadir las verduras sobre todo cuando existe una patología, pero un perro sano puede estar toda su vida sin consumir verduras sin tener ningún efecto negativo en su salud.

 
 
 

¿Y si le gusta?

 

Pues entonces, adelante.

Normalmente siempre hay alguna verdura o fruta que les gusta y que puede servir de snack entre horas.

 

También podemos hacer de las verduras o frutas unos purés deliciosos donde añadir los suplementos diarios, helados o incluso añadir a la gelatina o caldo de huesos para potencias sus propiedades.

 
 
 

¿Y los cereales?

 

NO. Y definitivamente no.

Los cereales contienen altas cantidades de almidones resistentes, los cuales no son digeridos por los peludos y se fermentan en el intestino, provocando inflamación y a largo plazo numerosas enfermedades crónicas (como el IBD).

Los perros y gatos obtienen la energía de las grasas y proteínas, por lo que los cereales y otros carbohidratos almidonados son almacenados como grasa y/o exceso de glucógeno, lo cual a largo plazo puede perjudicar de muchas formas la salud de tu peludo (diabetes, obesidad, fallo hepático, entre otros). Además de todo eso, los cereales son la principal causa de alergias en perros y gatos.

 
 

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