¿Qué podemos aportar a la alimentación de un gato que sufre leucemia?

Se trata de una infección de un retrovirus que causa una disfunción en su sistema inmune, haciéndole completamente vulnerable a montones de enfermedades. Para que nos hagamos una idea, es algo así como el VIH en los humanos.

Un 30 % de los gatos infectados no llega a desarrollar síntomas, sino que se convierte sólo en portador. Sin embargo, la inmensa mayoría del 70 % restante fallece en unos pocos años tras contraerla, no suelen sobrevivir más de 3.

Los gatos enfermos necesitan la mejor calidad de alimentación disponibles debido a su estado catabólico. Sus necesidades de proteínas, grasa y energía son superiores a las de los gatos saludables por lo que la nutrición de alta calidad es de suma importancia. Los gatos que no reciben suficiente proteína de alta calidad empezarán a metabolizar sus propios tejidos para compensar, conduciendo a la pérdida de masa y una capacidad reducida para combatir la enfermedad. Equilibradas dietas de carne son ideales para su nutrición. Los gatos con infección regresiva pueden ser alimentados con las dietas crudas habituales ya que su sistema inmunológico no se ve comprometido.

Ahora ¡cuidado!

Se debe tener extremado cuidado con los gatos que tienen una infección persistente con el virus, porque el sistema inmune puede no ser capaz de manejar las cantidades normales de patógenos de las dietas crudas.

Con estos gatos, la comida seca debe ser evitada. Además de la mala calidad de la nutrición que ofrecen los alimentos secos, también son más susceptibles de albergar mohos y bacterias que otros alimentos. Se puede dar también una dieta natural cocinada.

Las hierbas que más comúnmente se usan para estimular el sistema inmune de los gatos incluyen la raíz de astralagus, la equinácea, los hongos reishi y la cistina L.

Deja una respuesta