Esta es una pregunta muy habitual que acabamos haciéndonos en algún momento cuando compartimos vida con un compañero peludo.

A menudo, con perros activos sobre todo, vemos algún tipo de lesión leve provocada por un golpe o una mala posición al correr o jugar, y esto puede derivar en algún desgarro muscular o una microrrotura fibrilar.

Esto conlleva a mantener un reposo de un par de semanas, acompañado de antiinflamatorios y/o analgésicos durante un largo tiempo. Y en estos casos, lo ideal es usar medicación natural que no dañe el hígado o los riñones.

Por eso quería aprovechar y contar lo que recientemente me sucedió con mi perro, Zuko, un mestizo de 40kg bastante activo:

En uno de los paseos por el campo se debió hacer daño en la rodilla y esa misma tarde yo me dí cuenta que cojeaba. Como nos pilló en fin de semana, hicimos reposo en casa y viendo que la cojera se agravaba hasta el punto de no apoyar nada la pata, el lunes acudimos al veterinario. Allí con una exploración (al ser tan sensible yo sola no podría realizarla bien) pudimos ver que la rótula tenía un poquitín de juego extra, que nos hacía pensar que habría un ligamento parcialmente roto o demasiada inflamación que movía la rotula. Así que decidimos darle 5 días meloxicam y ver la evolución.

Para nuestra sorpresa, con la primera dosis Zuko ya no cojeaba casi nada y al tercer día apoyaba por completo.

Retiramos los antiinflamatorios y la cojera volvió por completo, de nuevo no apoyaba nada la pata.

Así que opté por un tratamiento natural, después de diagnosticar artrosis.

El Harpagofito (o Garra del diablo) tiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias. De hecho, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y ESCOP aceptan el uso tradicional para el alivio de los dolores articulares.

Ahora toma 1 cápsula diaria, sin dolor ni cojera de ningún tipo, haciendo vida normal.

Se pueden dar de forma ocasional o permanente si fuera necesario.

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