Los alimentos liofilizados forman parte de un pequeño porcentaje del mercado de alimentos para mascotas, pero esta categoría ha crecido en un 32 % año tras año. Las fórmulas de alimentos deshidratados crecieron más de 53 % en 2017, pero representan un porcentaje aún menor del mercado total en comparación con los liofilizados.

 

La industria de alimentos procesados está utilizando tecnología de liofilización y deshidratación para mezclar “múltiples proteínas o carbohidratos”, así como “ingredientes funcionales”.

 

Si bien no tengo nada en contra de los alimentos deshidratados o liofilizados que son de excelente calidad, es importante darse cuenta de que no son lo mismo que los alimentos crudos y frescos.

 

Muchas de estas marcas están tratando de sacar provecho de la popularidad de los alimentos crudos y los etiquetan de forma engañosa como alimentos crudos cuando no lo son.

 

Los alimentos liofilizados o deshidratados no son alimentos crudos: uno es fresco (es decir, se pudrirá si se deja a temperatura ambiente) y el otro es almacenable (lo que significa que no es fresco).

 

Los alimentos liofilizados y deshidratados no se han procesado a altas temperaturas, como los alimentos secos procesados, lo cual es bueno y, en muchos casos, el valor nutritivo se ha retenido a excepción de un perfil balanceado en ácidos grasos.

Estos alimentos son almacenables por lo que son muy convenientes y, para que sean biológicamente apropiados, todo lo que tienes que hacer es agregarles agua.

 
Son una opción inteligente para los dueños de mascotas que están siempre en movimiento, o que se van de excursión o a acampar con su mascota, o para perros y gatos a los que dejan en guarderías para perros o que tienen que ser transportados.
 

Si te parece bien la idea de ofrecerle alimentos liofilizados o deshidratados a tu perro o gato, asegúrate investigar y confiar en las empresas que ofrecen alta calidad. Por último, asegúrate de que la marca que escojas ofrezca un equilibrio nutricional para todas las etapas de la vida.

 
 
 
 

No compres alimentos para tu compañero peludo con base en la propaganda:
Fíjate bien en lo que dicen las etiquetas sobre los ingredientes, proveedores y métodos de fabricación.

 
 

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