LA PROTEINA DAÑA EL RIÑÓN:

 
 
 

Un animal sano digiere y sintetiza con normalidad las proteínas y excreta el exceso de nitrógeno. Hay un estudio que lo demuestra, en el que dieron un 56% de proteína pura a los perros durante cuatro años sin observar daños ni alteraciones. Además, está contraindicada la restricción y poco recomendada la disminución de estas incluso en enfermedades renales, ya que causa una disminución de masa muscular y aumenta la mortalidad. En perros senior la necesidad se ve aumentada por la pérdida de masa muscular (sarcopenia) por la pérdida de células musculares.

 

LA CARNE CRUDA AUMENTA LA AGRESIVIDAD:

 
 
 

Todo lo contrario, el triptófano (aminoácido presente en la carne) ayuda a liberar serotonina (inhibidor de la agresividad) y entrar en un estado de calma. El triptófano también en Vitaminas del grupo B, que tienen una función importante en el sistema nervioso, manteniéndolo sano. También se convierte en melanina, permitiendo los correctos ciclos de sueño. Hay animales con posesividad de recursos, que llegan a demostrar agresividad para protegerlo. Esto puede suceder con cualquier alimento, juguete o incluso una zona de confort. Ante estos problemas de conducta, hay que acudir a un profesional.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

BARF NO ES EQUILIBRADO:

 
 
 

Este rumor lo han extendido los fabricantes de piensos, ya que el calor destruye muchos micronutrientes, por lo cual deben suplementarlos artificialmente, y han querido hacer creer que si ellos lo hacen es porque realmente cualquier alimentación lo necesita. Los alimentos frescos de calidad contienen todos los minerales y vitaminas que un carnívoro sano necesita, por eso es importante que sea una alimentación variada.

 

Continuamente retiran tandas de pienso por contaminación por bacterias, igual que otros han sido retirados permanentemente por contener sustancias nocivas y cancerígenas.

 
 
 

No existen estudios que demuestren que los alimentos naturales provocan enfermedad o desequilibrios, siempre que sea con una variedad obvia, pero si existen numerosos estudios que relacionan la enorme cantidad de enfermedades que causan los alimentos procesados.

 
 
 
 
 

LA CARNE CRUDA TIENE PARÁSITOS:

 
 
 

Un animal carnívoro tiene un pH de ácido estomacal de 1, matando la mayor parte de los patógenos que puedan ingerir con la comida (hay que tener en cuenta que muchos comen heces o chupan orín sin que les provoque ningún problema).

 

Las carnes que en su mayoría se compran provienen de superficies de confianza, supermercados o hipermercados, las cuales tienen un control sanitario estricto.

 

Hay estudios que demuestran que siendo alimentados con comida fresca tienen un sistema inmunitario más fuerte, por lo que enferman con menos frecuencia.

 
 
 

La congelación mata a los parásitos, no a las bacterias.

 

Todo contiene bacterias, incluido nuestro organismo, y la microbiota intestinal es capaz de combatirlas en caso de no resultar beneficiosas (que muchas si lo son).

 
 
 
 
 
 
 
 
 

LOS HUESOS SON PELIGROSOS:

 
 
 

Cuando hablamos de huesos peligrosos, hablamos de huesos sin carne y cocinados. Un hueso con carne y crudo, gracias al agua y el colágeno no se astillan. Una obstrucción en las vías aéreas se causa por una aspiración de un cuerpo pequeño (una bolita de pienso, un juguete…), el cual pasa a las vías respiratorias. Una obstrucción intestinal se causa por un objeto que el estómago no consigue digerir y llega en su totalidad (o prácticamente) al intestino. La mayoría de las obstrucciones que se ven en clínica suelen ser por objetos que el animal traga mientras juega (ropa interior, piedras, juguetes…).

 
 
 

Aun así, y no exento el riesgo al 100% nunca, se recomienda que los huesos sean lo más grandes y enteros posibles para enseñar a masticar.

 
 
 

Los huesos carnosos proporcionan una correcta relación de calcio y fósforo para un óptimo desarrollo y mantenimiento óseo de un carnívoro.

 
 
 

Es ideal dar el hueso triturado antes que no dar nada, el número de atragantamientos u obstrucciones por huesos crudos es tan pequeño que ni siquiera se recoge en ningún estudio conocido, ya que en todos se mentan los huesos cocinados (sobras de alguna comida humana).

 
 
 

El hueso se elimina de la dieta, siempre siendo sustituido, en enfermedades concretas y siempre dictado por un nutricionista profesional.

 
 
 
 
 

¿BARF ES CARO Y COMPLICADO?

 
 
 

Vamos a analizar primero si es caro: En el mercado encontramos un pienso de baja gama (50% cereales) a 1€/kg, y otro de alta gama (26% de cereales) a 8’65€/kg. El pollo fresco ronda los 2’50-3€/kg según donde vivamos, el cerdo entre 3-6€/kg (que son las carnes más usadas cuando no hay alergias), podemos ver que el precio se equipara a un pienso de gama media. Son unos 30€ por cada 10kg dando carne industrial (si compramos carne ecológica es algo más caro, aunque de mejor calidad), y se encarece un poco más si queremos comprar BARF comercial y tener la comodidad de no tener que cortar y pesar las piezas.

 
 
 

¿Y complicado? Puede ser al principio algo laborioso organizarse, pero máximo nos puede ocupar una o dos horas el ir a comprar (según lo lejos que tengamos que desplazarnos) y un par de horas al principio cortar y embolsar. Lo ideal es tener un congelador grande o un arcón para hacer compras grandes y aprovechar las ofertas que podamos encontrar.

 
 
 

¿A diario? Sacar la bolsa del congelador a la nevera para dejar que se descongele de forma lenta y natural la tarde de antes y 30min antes de usarla (en invierno, unos 10min en verano) que se atempere en la encimera a temperatura ambiente.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

LOS PIENSOS VEGANOS SON SALUDABLES:

 
 
 

Los animales de los que hemos estado hablando son carnívoros y ya he explicado anteriormente el por qué. Un pienso vegano no difiere de otros piensos de baja calidad, haciendo que los nutrientes que puedan absorber sean los añadidos químicamente y con aditivos. A largo plazo provocarán las mismas enfermedades y carencias nutricionales.

 
 
 

Es importante no extrapolar nuestras creencias éticas a la alimentación biológica de un animal a nuestro cargo, pues para mí no hay diferencia entre el maltrato que supondría que un animal herbívoro fuera alimentado con sus congéneres a que un gato sea alimentado con arroz o cebada.

 
 
 

Si todavía no contamos con estudios que respalden esto, no significa que no causen un daño directo si no, que no ha dado tiempo por su reciente comercialización.

 

Al final, hay que recordar que el pienso es un equivalente al marketing, se vende lo que se demanda.

 
 
 

En mi humilde opinión, si la alimentación de un animal a nuestro cargo interfiere con nuestra ética lo mejor será no adoptarlo.

 
 

Deja una respuesta