Un poco de historia:

 

En 1908 profesor Ernst Moro (1874-1951), pediatra en Heidelberg, quería una solución para los niños hospitalizados con gastronteritis o gastroenteritis severa de forma casera. En aquel momento estas enfermedades fueron la principal causa de muerte en la infancia. El doctor buscó una receta popular transmitida por generaciones entre madres y encontró la sopa de zanahoria.

 
 
 

¿Cómo se hace?

 

Es muy fácil. Sólo hay que hervir 500gr de zanahorias en 1,5L durante 1h. Dejamos enfriar y servimos. En el caso de los perros que no la quieran podemos añadir pechuga hervida.

 
 
 

¿Y porque es tan milagrosa?

 

Cuando se cocina, en esta sopa se crean algunos oligosacáridos (azúcares de cadena corta), que se asemejan mucho a ciertos receptores que se encuentran en las paredes del colon, tanto humanos como de nuestros perros. Los gérmenes patógenos en vez de pegarse a la pared intestinal (donde se multiplican, producen toxinas y crean una potente inflamación que conducen a diarrea) se adhieren a estos oligosacáridos y pueden ser expulsados del cuerpo sin problemas, tanto por las heces como por la orina.

 
 
 
 
 

Ahora que ya lo sabes, no dudes en ponerlo en práctica y contárselo a los demás.

 
 
 
 
 
 

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